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LAS GUITARRAS ACÚSTICAS YAMAHA ETIQUETA ROJA ¿LEYENDA O REALIDAD?

 

Desde hace muchos años he sentido curiosidad por conocer qué hay detrás de los comentarios que algunos amigos músicos me han hecho en muchas ocasiones sobre las virtudes de las guitarras acústicas Yamaha. La curiosidad me llevó a descubrir que el mundo de estas guitarras niponas era más amplio y complejo de lo que yo imaginaba en un principio, y que dentro de la gama económica hay una serie que despierta más elogios que el resto: las Yamaha etiqueta roja. Es importante precisar que en este artículo sólo me referiré a las guitarras de gama económica, ya que Yamaha viene produciendo instrumentos hechos completamente a mano desde los años 60 hasta hoy, instrumentos de gran calidad que se escapan al ámbito de este trabajo.

A pesar de que hay quienes defienden que las Yamaha de series posteriores suenan tan bien como las míticas etiqueta roja, es justo decir que abundan más quienes sostienen lo contrario. ¿Qué hay de mito en esta afirmación? ¿Por qué unas guitarras económicas y laminadas despiertan tanto interés? Es difícil responder a estas preguntas, pero quizás una mirada más cercana a estos instrumentos nos pueda despejar alguna incógnita.

 

 

Yamaha: una muy breve historia desde los orígenes hasta los años 70

Yamaha fabrica guitarras desde hace unos 60 años, aunque los orígenes de la empresa se remontan a 1887, cuando Torakusu Yamaha construyó su primer órgano. En 1897 se fundó la empresa Nippon Gakki Co. Ltd., que tuvo como presidente a T. Yamaha. Al parecer la primera guitarra acústica Yamaha se construyó sobre 1942, pero no fue hasta los años 60 cuando comenzó el verdadero desarrollo comercial de la gama de guitarras acústicas de esta firma, apoyado por la exportación a un mercado de vital importancia como el norteamericano. Para garantizar un mayor éxito en este salto cualitativo y cuantitativo, parece que Yamaha envió a algunos técnicos a España, con la misión de estudiar el arte de la guitarrería. Parece posible que algún guitarrero español pudiera asesorar a los operarios de Yamaha en sus propios talleres de Japón. Es importante destacar la extraordinaria tradición de carpintería que tienen en el país nipón, con herramientas de mayor precisión que las occidentales (sus sierras, formones y cepillos son hoy en día utilizados por los mejores luthiers). Quizás esta mezcla fue un ingrediente importante del cóctel que imprimió carácter a estas guitarras.

La irrupción en el mercado norteamericano de esta gama de guitarras Yamaha hizo mucho daño a los fabricantes de guitarras estadounidenses, que vieron reducidas sus ventas. Deduzco que para los norteamericanos que andaban cortos de presupuesto no fue precisamente un perjuicio esta aparición en el mercado, ya que podían acceder a un instrumento decente (el modelo FG-140) por $95, lo cual no estaba nada mal.

Fue este momento en el que el gran público americano descubrió estas guitarras, por entonces se fabricaba precisamente la serie etiqueta roja, quizás su calidad fue determinante para la aceptación de unos usuarios conocedores de este tipo de instrumentos, como son los norteamericanos.

 

¿Qué características tienen las guitarras Yamaha etiqueta roja?

Se trata de instrumentos económicos, con una gama que va desde una guitarra realmente básica con tamaño de caja similar al de una guitarra española (FG-75) hasta un modelo algo más sofisticado tamaño dreadnought con un puente ajustable en altura y en tiro de cuerda (FG-300). Entre ambos modelos hay una variedad de calidades y modelos, que incluye instrumentos de doce cuerdas.

Se fabricaron íntegramente en Japón, entre 1967 y 1972. A partir de este año algunos procesos de fabricación comenzaron a realizarse en otros países orientales, y con el tiempo toda la producción de esta gama económica se realizó fuera de Japón.

Aunque no he tenido la oportunidad de comprobarlo personalmente en todos los modelos, soy de la opinión de que esta serie económica estaba construida de madera laminada (excepto la tapa de la FG-500 y la FG-550). A veces aparece alguien en un foro asegurando que su FG-110 tiene la tapa maciza. Quién sabe, puede que sea verdad que le haya tocado esa lotería, pero también es posible que no sepa diferenciar bien entre una tapa maciza y una laminada. Esta comprobación se hace muy fácilmente, mejor con la ayuda de una lupa, aunque en la mayoría de los casos no es necesaria.

La siguiente imagen muestra la sección de la tapa de mi FG-110 en la zona de la boca que limita con el diapasón:

 

Se puede apreciar perfectamente que entre la finísima tapa de abeto y la inferior hay otra más gruesa de otro tipo de material (¡con un poco de suerte puede que se trate incluso de madera!). Vamos a ver otro detalle de la boca:

 

Pues… esto parece confirmar varias cosas. Lo primero es que efectivamente la tapa es laminada (yo identifico al menos tres capas). Lo segundo es que el material empleado en el interior del laminado es auténtica madera, y creo que de conífera, a juzgar por la veta (lo cual es una excelente noticia, sobre todo si es abeto). Y lo tercero es que si estas vetas de la zona central del laminado coincidieran en la dirección con la veta del abeto del exterior de la tapa, la confusión está servida, porque puede dar la impresión de que la tapa sea maciza.

Quizá alguien que no conozca a fondo la estructura de una buena guitarra se pregunte porqué le estoy dando tantas vueltas al asunto de la tapa. Lo cierto es que esta parte de la guitarra acústica es responsable de aproximadamente el 80% de su sonido, por lo que es la más importante en cuanto a sonido se refiere. Las tapas macizas suelen sonar mejor y ganan sonido con el tiempo, las laminadas no ganan sonido con el tiempo y suelen sonar peor (aunque resisten mejor la tensión de las cuerdas y se estropean menos). Nunca he oído una guitarra laminada que suene bien… salvo mi Yamaha FG-110, y aún así no se puede comparar con otros instrumentos de tapa maciza que tengo.

Los aros y el fondo son asimismo laminados en todos los modelos, en los más básicos de agathis (una conífera perteneciente a la especie de las Araucariaceae, propia de los bosques tropicales), otros de caoba y en la FG-300 de palosanto.

Sobre los mangos de esta serie, son de caoba africana, conocida en España como samanguila (Khaya sp)  o de nato, (una especie de la familia de las Caesalpinae que crece en América Central y Estados Unidos). Se trata de mangos de calidad que soportan bien el paso de los años.

El diapasón suele ser de palosanto o de bubinga, al igual que el puente.

Las clavijas son de dos tipos, uno más sofisticado, formado por seis clavijas metálicas individuales abiertas; y otro más básico compuesto de dos clavijeros, cada uno con tres clavijas abiertas de plástico blanco. Este es el clavijero de tipo económico:

Y este el metálico:

Al igual que las clavijas, los puentes podían ser de un tipo más acabado o de otro más rectilíneo. Imagen de un puente tipo rectilíneo:

Y este otro del tipo más acabado (lo llamo curvilíneo para diferenciarlo):

El ancho de la cejuela es el convencional de 43 mm y el tiro es de 637 mm, esto último hace que el tacto al tocarlas sea blando. Todas las guitarras incluían un alma ajustable.

Nada de ébano, nada de madreperla, todo muy espartano. Pero suenan muy bien. Tienen un sonido “delgado”, pero con mucho volumen y sustain, las voces empastan bien. No entonan a la perfección, lo cual no es raro, esto es más corregible en la FG-300 por las características del puente. Son cómodas de tocar y sobre todo muy resistentes, lo que las convierte en caballos de batalla ideales (de ahí que no se conserven muchas en buenas condiciones).

No se trata de instrumentos de primera, sino de instrumentos económicos que suenan bien y que han sido usados en directo por músicos de primera línea, aunque no vayamos a compararlos con instrumentos de mayor calidad, ¡cada cosa en su sitio!

Se dice que quizás el buen resultado en cuanto al sonido se deba a la calidad del laminado, al equilibrio entre un bajo espesor de las maderas de la caja y un varetaje más bien fino o a unas plantillas que funcionan acústicamente muy bien, el caso es que son instrumentos que funcionan bien, y esto no nos ha pasado desapercibido a los músicos. He visto hace poco que en eBay se pagaban casi 600€ por una FG-300, lo cual habla por sí mismo.

 

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Hay 10 comentarios sobre este artículo:

  1. avatar Bascu61 says:

    Tengo una Yamaha F-370 actual y no sé si es de tapa laminada o maciza, pero suena mejor que varias de mayor precio que probé, también de marcas prestigiosas, de hasta el doble deprecio. Ahora, es una guitarra sencilla (sin acabados en madreperla, con la marca y el símbolo pintado, etc.), que no pobre en acabados, pero suena muy bien.

  2. avatar Jose says:

    hola tengo una guitarra Yamaha que es de mi abuelo y por curiosidad fue adquirida en los años 60 el la tiene aun funcionando por que la toca aun desde entonces y el queria saber cuando puede llegar a costar hoy en dia una guitarra de esos años, la guitarra es acustica gracias por la informacion

  3. avatar Claudia says:

    Hola, Soy Claudia, casada con un músico y entiendo perfectamente la importancia que tiene un instrumento y que ademas llevaba 32 años junto a este músico. Nos han sustraído de nuestro hogar a su compañera, guitarra Yamaha modelo fg, no recuerdo más… sera del año 1972 al 1976. Y que bajo su nombre lleva un dibujo como un compás.
    me he interesado mucho en este tema y he leído un sin fin de pag. Pero esta fue la mas clara al respecto, estoy empeñada en recuperar la perdida o bien adquirir un igual, para en parte sanar ese dolor que provocaron las manos de lo ajeno, si alguien tiene algún dato para conseguir una, se los agradeceré eternamente. Se que ustedes entenderán. 😉

  4. avatar Cesar says:

    LA Yamaha C-40 se cosntruyó alguna vez en Japón???

    Saludos!!!!

  5. avatar ZebasKidGoku says:

    Amigo, esa tapa no esta laminada, es la forma que le deja el router al cortar; el abeto de esa calidad no es costoso, lo que si seria hacerlo laminado.
    Saludos

  6. avatar Jorge says:

    quiero saber cuantas categorias de guitarra tiene yamaha y donde PUEDO CONSEGUIRLAS EN PERU.

  7. avatar FELIX CARABALLO REYES says:

    Increibles los modelos del 72 al 76 y algunos modelos de concierto economicos . la guitarra yamaha tenia sabor español en los primeros años de la decada de los setenta, sin embargo la masificacion , el mercado llevo a producir en diferentes lugares y reservandose los modelos mas altos a las factorias de japon. son en yamagha una empresa seri, alguna guitarras muy rudas otras muy finas incluso en modelos de alta gama. es como algo magico que yamaha crea joyas como la c 40 al alcance de la mano de un sector debil economicamente pero avido de calidad a bajo precio. joyas tambien como la famosa gc 71 y 70 que aun no regresan que casi nadie las pudo tocar. felicitaciones por eses espiritu de aprender y copiar lo bueno

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